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Programa de Auditoría de la Seguridad de la Información enfocada en la Cyberseguridad

En ocasión de celebrarse el IV Congreso de Auditoría Interna en El Salvador, realice la preparación de un Programa de Auditoría de la Seguridad de la Información enfocada en la Cyberseguridad. El objetivo es presentar a la comunidad de Auditores Internos un enfoque de Auditoría Interna a la revisión de la implementación de medidas de seguridad de la información, basadas en el Framework  de Cyberseguridad de NIST (National Intitute of Standards and Technology). De este framework ya hemos hablado en el blog y los interesados en el tema pueden realizar una búsqueda y encontrar artículos sobre categorías específicas del framework, así como de la aplicación de normas en la Seguridad de la Información y de aspectos de Auditoría de Sistemas relacionados.

La presentación del Programa de Auditoría de la Seguridad de la Información enfocada en la Cyberseguridad ha sido el siguiente:

  1. Entender que es la Cyberseguridad. Este fenómeno del siglo XXI, que nos ataca de formas diferentes cada día y genera el riesgo de Cyberseguridad en las empresas.
  2. Discutir que riesgos de Cyberseguridad existen de manera genérica, para que cada persona pueda evaluar hacia su organización cuales son más relevantes en su contexto.
  3. Presentar el Framework de Cyberseguridad del NIST. Una iniciativa del Gobierno de los Estados Unidos, pero que ha tenido un impacto en la industria, especialmente en los proveedores y como se está compartiendo información sobre vulnerabilidades.
  4. Presentar el Programa de Auditoría de la Seguridad de la Información. Este es un programa basado en el programa de aseguramiento establecido por COBIT 5.
  5. Concluir sobre los aspectos relevantes que un Auditor Interno debe considerar respecto a la Seguridad de la Información. Estos son:
    • Asegurar que existe un responsable de la Seguridad de la Información en la organización.
    • Asegurar que existen los procesos, procedimientos y prácticas debidamente documentadas.
    • Asegurar que existen las métricas que permitan opinar a un Auditor de Sistemas, sobre la eficiencia y eficacia de las medidas de control de la Cyberseguridad.

El programa puede ser descargado a través del siguiente link:

Seguridad de la Información Enfocada en Cyberseguridad

anexo1 Medidas de Seguridad Implementadas

 

Auditoría de Sistemas

Vamos a comentar un poco sobre la Auditoría de Sistemas, comenzando con su definición. Es importante hablar de este tema, porque en El Salvador y en la región centroamericana en general no se ha llegado a valorar el verdadero aporte que un buen auditor de sistemas proporciona a la organización. Muchos perciben la auditoría de sistemas como una asistencia al Auditor Financiero externo o al Auditor Interno. Pocos perciben la necesidad de considerar Auditorías de Sistemas que realmente auditen las Tecnologías de la Información, ayudando a comprender si quienes son responsables de la función de TI están desempeñando un trabajo completo, que proporciona un soporte a las operaciones actuales del negocio, mientras se prepara para asumir los retos futuros, evaluando riesgos y aprovechando al máximo la inversión en TI. Lógico es pensar, que en primer lugar, la Alta Gerencia también ha valorado muy poco la función de TI en la organización, considerándola un centro de costo, más que un aliado estratégico en el logro de objetivos de negocio. Por otro lado, si la Alta Dirección le da importancia a contar con sistemas de información e infraestructura de Tecnologías de la Información que soporten con efectividad y eficiencia al negocio, también incluirá en sus planes el contar con Auditoría de Sistemas que le ayude a verificar que efectivamente es así y que además le ayude en la formulación de Planes de Acción razonables para mejorar el desempeño del soporte de TI al negocio.

Primero, hay que valorar la función de las Tecnologías de la Información en la organización, luego hay que auditarlas para comprobar su efectividad.

Bajo este enfoque, igual que la Auditoría Interna, la Auditoría de Sistemas proporciona una labor de soporte a los objetivos de negocio, proporcionando aseguramiento sobre la función de TI en la organización y proveyendo consultoría adecuada a los objetivos de la organización. A este respecto, es conveniente definir previamente que es un Auditor Interno. De acuerdo al Instituto de Auditores Internos (IAI, www.theiia.org) “la Auditoría Interna es una actividad independiente y objetiva de aseguramiento y consulta, concebida para agregar valor y mejorar las operaciones de una organización. Ayuda a una organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno.” Para el IAI un Auditor de Tecnología de la Información es un Auditor Interno que se enfoca en el uso que la Organización hace de las Tecnologías de la Información. Por lo cual, el desarrollar una buena práctica de auditoría de sistemas, implica realizar el trabajo de acuerdo con metodologías de auditoría interna que van desde la creación de un Plan Anual de Auditoría, la creación de revisiones específicas de procesos de gestión de TI o de la correcta configuración de Tecnologías específicas, hasta la revisión y discusión de hallazgos con los responsables de la función de TI y la elaboración de informes para la alta gerencia que permitan revelar efectivamente los principales problemas detectados y las soluciones recomendadas para mejorar el funcionamiento de las Tecnologías de la Información en la organización.

Es importante recalcar que el proceso de auditoría de sistemas es altamente técnico. Un análisis sin fundamento técnico carecería de valor para el auditado, porque no se le estarían identificando problemas clave ni generando recomendaciones que mejoren la forma en la que se brinda soporte al negocio. Esto incluye las mismas herramientas que se utilizan, como los escaneadores de infraestructura, que requieren ser configurados efectivamente para lograr los mejores resultados, a través de parámetros específicos del equipo que se está auditando. Es tan importante esto, que los mismos fabricantes del software para realizar auditorías, otorgan a través de examenes detallados, certificaciones del conocimiento que una persona tiene para auditar utilizando estas herramientas (a manera de ejemplo se puede consultar http://elearn.tenable.com/course/info.php?id=55). Adicionalmente, ISACA, la entidad que ha normado a nivel mundial el conocimiento requerido para certificarse como Auditor de Sistemas, CISA, (Certified Information System Auditor, http://www.isaca.org/Certification/CISA-Certified-Information-Systems-Auditor/Pages/default.aspx) otorga una certificación relativa al conocimiento que el auditor de sistemas tiene en cinco áreas de conocimiento. El auditor de sistemas de información certificado debe demostrar conocimiento en el proceso de auditoría, el gobierno y la gestión de TI, la adquisición, desarrollo e implementación de Sistemas de Información, la operación, mantenimiento y soporte de los sistemas de información  y la protección a los activos de información. En estas áreas, un auditor de sistemas es probado a través de un examen su conocimiento sobre las normas existentes, las prácticas más recomendadas por los fabricantes y el funcionamiento de las tecnologías auditables. Esto tiene el objetivo de proveer aseguramiento de que quién posee una certificación en auditoría de sistemas, tiene el conocimiento técnico y conoce la metodología de trabajo de la auditoría interna para lograr cumplir con su trabajo de aseguramiento y consultoría para ayudar a la alta dirección a retroalimentarse sobre el funcionamiento de la función de TI en la organización.

La preparación para la Auditoría Forense.

Ciertamente una Auditoría Forense puede resolver incógnitas que surgen como resultado de Incidentes de Seguridad. Pero un análisis forense de TI requiere que las organizaciones piensen también en esta actividad de manera previa, estableciendo los mecanismos necesarios para salvaguardar evidencia que pueda ser utilizada posteriormente de una manera explícita, que no deje dudas sobre las conclusiones alcanzadas y que no esconda, sobrescriba o borre bitácoras importantes para el análisis forense. Una de las principales cosas que debe de realizar una Unidad de Informática cuando quiere tener capacidades forenses ampliadas, es la activación o creación de bitácoras que muestren la actividad que se desarrolla en la plataforma tecnológica. Las bitácoras son un elemento básico, que permite reconstruir con suma precisión las actividades que ha desarrollado un usuario. Desde que ingresa a su equipo, los sitios que ha consultado, los intentos de conexión a sistemas o equipos, la información que ha borrado, que ha modificado o simplemente consultado. Lo principal, cuando se quiere tener capacidad forense, es el análisis de los puntos importantes de control que deben de ser registrados en bitácora. En muchas empresas observo dos cosas:

1. Con sistemas desarrollados internamente no se generan bitácoras o si existen, registran información muy básica de la actividad realizada por los usuarios.

2. Con sistemas adquiridos, las bitácoras disponibles no se activan. Aquí distingo dos comportamientos. Uno es que ni siquiera se conoce la capacidad de registro de las bitácoras. El segundo es que se decide no usarlos para no saturar el sistema.

Aunque las restricciones de tamaño de las bitácoras siempre son una excusa para no usarlas, lo cierto es que debemos de valorar qué es lo que se protege y decidir si el costo de algunos gigabytes más de disco vale la pena para tener capacidad de análisis forense cuando se presenten incidentes de seguridad. Si la decisión es usarlas, el simple hecho de activarlas es parte de la solución. Lo siguiente es el procedimiento de Administración de las Bitácoras. Estos archivos crecerán y en algún momento habrá que eliminar registros del ambiente productivo para dar espacio al registro de nuevos eventos. Pero la eliminación más bien debe de ser un traslado a un almacenamiento debidamente catalogado, que permita en el futuro su consulta sin mayores esfuerzos. Gran parte del éxito de un sistema de bitácoras para el análisis forense, es su capacidad para mantenerse transparentes al usuario. Es decir, quién está siendo monitoreado a través de este medio, no debe conocer de su existencia, ni mucho menos conocer su ubicación y tener acceso a ellas. Se conoce, que cuando un atacante conocedor realiza una acción, al menos tratará de borrar sus huellas para evitar que se conozca su actividad y hasta incluso el ser rastreado e identificado. Con esta pequeña discusión se puede apreciar que la capacidad de análisis forense en TI debe de ser construida desde el diseño de la plataforma. Esto no ha sido la costumbre, ni los profesionales en informática han sido entrenados para incluir un enfoque integral de la seguridad de la información dentro de los criterios de diseño. Pero esto es algo que tendrá que ir cambiando en la medida que las necesidades de seguridad se identifiquen como un requerimiento más del diseño tecnológico.

El Control Interno de TI

BLOG_20121210Desde mi propia experiencia, aprender sobre el control interno no es fácil. Aunque la palabra control aparece en todos los libros de Gestión de Empresas y Producción de Bienes y Servicios, parece que a la mayoría de los profesionales nos entusiasma más el hacer cosas que el controlarlas sistemáticamente. Así, vemos industrias que se desarrollan haciendo cosas, con controles precarios o sin control y son exitosas. Estas experiencias exitosas en las que la falta de control no fue obstáculo para lograr objetivos, llevan a muchos profesionales de la Gestión a pensar que el control no es necesario. Tal vez sólo cuando se administra dinero, como pasa en las organizaciones financieras y entidades comerciales que manejan mucho dinero en efectivo, como los supermercados y almacenes, es que las actividades de control parecen naturales. Es decir, como se puede pensar en darle efectivo a una persona, permitirle que reciba ingresos de efectivo de los clientes y al final del día dejar que se vaya a su casa sin rendir cuentas minuciosamente de todas las transacciones realizadas durante el día. En este caso, incluso se ven controles adicionales, como el de la seguridad del lugar de trabajo, la ejecución de cortes de caja frecuentes para reducir riesgos de robo o pérdida y otros más.  Esto implica que cuando se trata de ingresos, se entiende la necesidad de control. ¿Por qué no se entiende de la misma forma la protección de activos informáticos? A pesar de que han existido casos de fraude en lo que se no se roba dinero en efectivo, sino que se aplican transacciones ficticias, como pagos a créditos o descuentos no autorizados a ciertos clientes. Incluso, cosas más allá del ambiente interno, como el que se roben la información de tarjetas de crédito de los clientes de un almacén, perdiendo la confidencialidad de las operaciones. O que tal de los casos en los que se han tomado el sitio Web de una organización, perdiendo reputación. Y existen muchos casos más, pero todos estos casos, parecen no tener efecto en el entendimiento de que se necesita crear un ambiente de control interno en las operaciones de TI.

El Control Interno, es definido en COBIT 4.1. como “las políticas, procedimientos, prácticas y estructuras organizacionales diseñadas para brindar una garantía razonable de que los objetivos del negocio se alcanzarán y de que los eventos indeseables serán prevenidos o detectados y corregidos”. Esta es una definición simple, fácil de seguir, que nos enseña que el control interno se trata de simples reglas a seguir, para documentar la forma en la que se realizan las actividades, como se realizan, como se supervisan, como se organización la empresa para asignar responsabilidades de supervisión y control. Esto permite evitar desviaciones que nos alejen de los objetivos institucionales, agregando valor y eliminando riesgos. Es cierto que en el caso de las Tecnologías de la Información las complejidades técnicas pueden llevarnos a tener dificultades para comunicar los mecanismos de control, pero por ejemplo, el especificar una política de seguridad de la información, acompañado de un plan documentado de seguridad y un manual de procedimientos de seguridad, proporcionan una mayor garantía a la Alta Dirección, de que la Gestión de TI esta efectivamente manteniendo un ambiente de control interno sano, que ha identificado los controles necesarios y los está ejecutando. Después de todo, le toca a la Auditoría Interna el verificar el diseño y efectividad de los controles, por lo que la Alta Dirección tiene así un balance de funciones para quienes le soportan todas sus operaciones y por lo tanto, no necesita conocer el detalle técnico de cada cosa. Los Auditores si necesitan saber detalles técnicos y por eso existen los Auditores de Sistemas, que normalmente son profesionales en las Tecnologías de la Información, con experiencia y certificaciones que garantizan a las organizaciones que las auditorías realizadas tendrán la calidad requerida y aportarán valor a la organización, a través del fortalecimiento del control interno.

La Auditoría del Licenciamiento de Software.

Mantener los equipos de cómputo funcionando de manera óptima requiere no sólo el software correcto, también requiere las oportunas actualizaciones y la utilización completa del software. Los que trabajamos todos los días con software se sistemas y aplicativos, vemos y entendemos que tiene que crecer, adaptarse a la solución de nuevos problemas, mitigar vulnerabilidades y resolver nuevos requerimientos. El software se mantiene en constante crecimiento, no basta con realizar una instalación y esperar que funcione por tiempo indefinido sin que necesite atención.

Las empresas afrontan problemas para mantener el software de manera óptima porque hay una inversión que realizar, la cual muchas veces requiere de aprobaciones que pueden llevar algún tiempo o mantenerse pendientes por más tiempo del correspondiente.

Si hablamos estrictamente de software de terceros, que tiene que ser adquirido a través de licencias, nos referimos al software que es necesario para poder utilizar los computadores y para brindarle seguridad a las operaciones del negocio. La lista de software en esta categoría incluye sistemas operativos, bases de datos, antivirus, procesadores de texto, hojas electrónicas,  herramientas de desarrollo y algunas otras utilidades que dependiendo del giro del negocio, podrían ser necesarias para lograr resultados óptimos de la inversión de software.  Este tipo de software, es fabricado en versiones. Se dice que es fabricado, porque es un producto de ingeniería de software, aunque muchas veces no se aprecia como tal, debido a la naturaleza relativamente reciente de esta ingeniería.  Las versiones de las diferentes categorías mencionadas anteriormente, tienden a tener una relación de dependencia entre sí, para lograr que funcionen entre sí y para evitar crear vulnerabilidades en la infraestructura que pueden llevar a un paro de operaciones del negocio. Normalmente, el negocio tiene que elegir las aplicaciones que  necesita para desarrollar sus operaciones y a partir de ahí, adquirir el software del cual dependen las aplicaciones para funcionar bien.

Adicionalmente, de manera más frecuente, los fabricantes de software generan actualizaciones, denominadas “patches”, para resolver errores encontrados en el software o para cerrar vulnerabilidades encontradas. A este respecto, para obtener las actualizaciones muchas veces los fabricantes exigen que se contrate el mantenimiento del software. Este es un pago que normalmente es igual o menor al veinte por ciento del costo del software. Es decir, que a la inversión inicial, se debe de presupuestar un pago periódico de mantenimiento para asegurar  el funcionamiento del software. Un error encontrado muy a menudo en las instalaciones de cómputo, es el tener pagadas las actualizaciones y no aplicarlas en los equipos. Los departamentos de TI muchas veces retrasan esta tarea por el tiempo que tienen que utilizar en la realización de pruebas de las nuevas actualizaciones. Es difícil, pero es necesario, porque los contratos de licencia y mantenimiento de los fabricantes de software, no se responsabilizan por fallos en sus productos, trasladando la responsabilidad del uso del mismo al comprador. Esta es una práctica que aunque  no nos gusta a los usuarios, es la forma en la que se adquieren estas licencias de uso de software.

Esto nos deja un panorama muy confuso para la Alta Dirección, que tiene que recurrir a las Auditorías de Sistemas para asegurarse de que el software en su empresa está actualizado, de que esta siendo usado de acuerdo con las licencias adquiridas y de que no se están violando derechos de propiedad intelectual en ningún lugar. Muchas veces, como parte de esta revisión incluso se aprenden otras cosas, como encontrar software que no es de la empresa, pero que está instalado en sus equipos, para ser usado por algún empleado que aprovecha los recursos de la empresa para otros fines. Con esto aprendemos que la auditoría del licenciamiento del software puede asegurar el buen uso de la inversión en software en una organización.

La Auditoría Continua.

La creciente complejidad de las operaciones, especialmente de las de tipo  financiero, el cumplimiento regulatorio y la necesidad de identificar oportunamente comportamiento anormal dentro de las transacciones financieras, ha  llevado a muchas empresas a la decisión de implementar mecanismos de auditoría  que funcionen en línea, que alerten sobre las actividades sospechosas y que  permitan tomar medidas de protección o corrección más efectivas. Esta  situación, aunque suena ideal requiere de una total transparencia, cumplimiento  de estándares de documentación, asignación y segregación de responsabilidades,  así como la flexibilidad para integrar a la infraestructura de TI los  mecanismos para realizar el seguimiento de auditoría de forma automática. Creo  que el término transparencia habla por si solo. No pueden existir secretos entre la Dirección de TI y el Auditor de Sistemas. El trabajo que la Dirección  de TI realiza no puede seguir lineamientos antojadizos, que cambien a medida  que se desarrollan las operaciones. Aunque seguir planes y estándares de documentación parece lo normal en TI, a veces no  es así, porque los responsables de TI y especialmente los niveles técnicos no siguen los planes de trabajo, realizan  cambios que no son documentados y no documentan sus intenciones a través de  documentos de arquitectura que permitan visualizar tanto a ellos como a su  auditor, la ruta que están siguiendo. Cuando se conoce la arquitectura  objetivo, los cambios resultan transparentes para todos los actores, porque se  entiende que son necesarios para lograr este fin último. La documentación es  otro factor importante. Por ejemplo, al momento de decidir que tablas son claves para dejar pistas de auditoría, si se realiza un cambio a las reglas de  registro en las tablas y esto no es documentado y divulgado, se podrían estar  dejando fuera del seguimiento aspectos importantes del negocio. Desgraciadamente, si  esto se descubre después de un caso de fraude, las omisiones o cambios realizados técnicamente y que no fueron correctamente documentados y divulgados pasan a ser acciones sospechosas para la organización. Por esa razón, la  documentación es importante al momento de establecer un escenario de auditoría continua y para mantenerlo actualizado con los cambios. Esto implica que el proceso de Cambios debe de considerar la notificación al departamento de auditoría, para lograr mantener la transparencia de las operaciones de TI. El éxito de la Auditoría Continua no está en el secreto que mantenga el departamento de auditoría al respecto, sino en la verdadera integración de los mecanismos de auditoría dentro de las operaciones normales del negocio, las aplicaciones y la infraestructura tecnológica. Esto debe de ser conocido por todos, por lo que tienen la responsabilidad de brindar soporte al negocio con las TI y por los que analizan la información de auditoría, que tienen que tener el contexto real de las operaciones de TI, con el objetivo de no crear falsos positivos en sus hallazgos ni dejar pasar verdaderos hallazgos. De esta manera, los responsables de TI tienen la oportunidad de mostrar su proactividad en la buena gestión de TI y el negocio logra detectar problemas y tomar decisiones correctivas o preventivas oportunamente.

Auditando Tecnología … con Tecnología.

Definitivamente las Tecnologías de la Información están aportando mucho al soportar las operaciones de negocios de las empresas. Todas las áreas del conocimiento están recibiendo constantemente dispositivos y software que hacen su labor más eficiente y efectiva. La Auditoría de Sistemas no es la excepción y lo que se conoce como CAAT – Computer Assisted Audit Techniques, ahora están siendo apoyadas con una serie de equipos, metodologías y software. Como comentábamos hace algunos días, las pistas de auditoría que dejan las operaciones realizadas con el apoyo de Tecnologías de la Información son variadas y abundantes. Esto nos lleva a saber qué se ha hecho en los sistemas de información y quién lo ha hecho. Pero ¿Qué hará un auditor de sistemas que se encuentra con una gran cantidad de información en las pistas de auditoría? El enfoque tradicional nos llevaría a poner esa información en alguna aplicación para generar reportes y a partir de ahí, empezar a consultar todo tipo de actividad sospechosa. De esta manera aunque la información fuera bastante, se podían obtener resultados definidos, entendibles para la Alta Gerencia, accionables a partir de la evidencia. Pero hay que reconocer, que este seria un análisis forense, realizado al final de un periodo de revisión, que en muchas empresas es trimestral, semestral y algunas veces anual o bianual. Si estuviésemos hablando de un caso que implique fraude, posiblemente cuando se descubra la evidencia, los responsables habrán desaparecido de la organización.

El enfoque ideal, nos llevaría a configurar en una pieza de software, de manera constante, los parámetros de comportamiento de los sistemas de información que interesa monitorear, para que en el momento en el que la acción capaz de generar un hallazgo de auditoría este pasando, el software emita una alerta, vía correo electrónico para el auditor, para que este analice la información y pueda definir caminos de acción dependiendo de la gravedad del hallazgo. Mucho mejor. Esta es la Tecnología que la Auditoría de Sistemas moderna utiliza para realizar su función.

Y aún hay  más. Debido a la cantidad de amenazas que se generan a partir del mal uso o configuración de las Tecnologías de la Información, los sistemas de auditoría están llegando incluso a permitir el monitoreo constante de las configuraciones de los equipos, comparándolas con estándares existentes por tipos de equipos. Esta tecnología incluso llega a mantener una conexión constante con bases de datos de vulnerabilidades, que permiten la comparación de las configuraciones auditadas contra configuraciones necesarias para cubrir las vulnerabilidades detectadas. Este tipo de Tecnología une la revisión de la configuración con la comparación contra el estándar más actualizado existente para cada tipo de dispositivo. Hay que recordar que la auditoría de sistemas al revisar la infraestructura tecnológica de una organización incluye componentes como bases de datos, equipos de comunicación, aplicaciones y datos, componentes que en centros de datos grandes existen de manera repetitiva, por lo que la ayuda de la Tecnología está más que justificada, para lograr realizar revisiones eficientes y eficaces. Esto es todo un reto para los Auditores de Sistemas, pero si nos gusta la Tecnología, es un trabajo gratificante.

La Auditoría de la Seguridad Lógica.

La seguridad lógica puede pasar desapercibida para la Alta Dirección, dado que representa la confianza que se tiene en que la Gestión de TI ha tomado las precauciones necesarias para salvaguardar los datos y garantizar que nadie sin acceso autorizado podrá ver, manipular o extraer nuestros datos. Debido a que la seguridad lógica es la principal frontera que se establece entre nuestros datos y el personal autorizado, la conveniencia de tener un aseguramiento de su correcta administración resulta  más que evidente. Esto es especialmente importante, si tomamos en cuenta que los estudios sobre seguridad de la información nos dicen que las mayores fuentes de amenazas a la seguridad de la información son internas. Por supuesto, las amenazas externas siempre existen y hay que anularlas y establecer las medidas necesarias para garantizar que personas ajenas a la organización lleguen a nuestros servidores a extraer datos o tomar control de nuestras operaciones. A este respecto, ya vimos la semana pasada, en la República Mexicana, un ataque masivo a sitios de gobierno y de medios de comunicación. Esto nos indica que las amenazas externas existen, por lo que  no hay que esperar que nos pase a nosotros y tener las debidas medidas de seguridad configuradas para proteger lógicamente todos los activos informáticos.

En la administración de la seguridad lógica intervienen muchos componentes, dado que se refiere a las configuraciones que permiten acceder hasta los datos. Para ser puntual, los datos normalmente residen en servidores de bases de datos, colocados en algún lugar de la red institucional, con equipos de comunicaciones mediando entre las estaciones clientes y los datos. Proveer acceso a los datos normalmente debe de seguir una cadena de permisos de acceso. Los permisos pueden incluir: acceso a la red, al dominio, a la aplicación y a la base de datos. La permisividad que se da a los usuarios sobre los datos, depende del nivel de confianza y de responsabilidades asignadas a los mismos. Adicionalmente, la Gestión de TI debe de asegurarse que en cada equipo o componente, se han reducido o limitado las posibilidades de que una persona tome control sobre el componente, permitiendo asignar permisos a su discreción.

La Auditoría de Sistemas cuando revisa la seguridad lógica verifica que existan los procedimientos necesarios para controlar todos los componentes y que las configuraciones de cada componente no permiten que se puedan acceder sin conocimiento de la Gestión de TI. Una Auditoría más profunda, pasa a la revisión de permisos específicos asignados por usuario, de tal forma que se establezca que no existen accesos y privilegios asignados adicionales a los necesarios para cumplir con su perfil de trabajo. Incluso se puede llegar a utilizar herramientas de “hackeo ético”, para lograr probar que la infraestructura lógica está bien configurada y no está dejando vulnerabilidades expuestas. Este análisis realizado por la Auditoría de Sistemas provee a la Alta Dirección un nivel adicional de garantía de que la seguridad lógica esta siendo bien administrada y en el peor de los casos, si el análisis de Auditoría de Sistemas descubre hallazgos, de que medidas correctivas se están tomando y la seguridad lógica del acceso a datos será mejorada.

El Uso de Pistas de Auditoría Para Evaluar el Cambio de Sistemas.

Muchos Gerentes de TI, Gerentes Generales, Gerentes Financieros y los miembros de la Alta Dirección de las organizaciones se preguntan sobre como hacer que sus operaciones dejen las suficientes pistas de auditoría para proveer suficiente evidencia de que sus operaciones son eficientes, transparentes y que en los sistemas de información no se registra más que la información correspondiente a transacciones válidas, que pueden ser modificadas por personal debidamente autorizado y que no existen accesos no autorizados a la información. Este escenario de incertidumbre que se realiza en cada organización en mayor o menor medida, puede ser perfectamente administrado si se asignan las funciones y las responsabilidades de la creación de estos mecanismos de registro o controles, además de definir y realizar  revisiones de auditoría que puedan establecer el nivel de confiabilidad de las pistas diseñadas a través de la realización de pruebas y verificaciones de los registros.

Con las prestaciones que ofrecen las Tecnologías de la Información en este momento, es bastante fácil implementar excelentes mecanismos de registro y controles que permitan dejar las pistas de auditoría necesarias para dar al negocio la confiabilidad de sus operaciones. Si pensamos en ERPs modernos, estos incluyen en su diseño, los registros necesarios para dejar las pistas de auditoría necesarias, junto con módulos de consulta destinados para realizar el trabajo del auditor de una manera sistemática. En otra área de software, las bases de datos como ORACLE y Microsoft SQL Server y similares, incorporan los registros de auditoría a nivel del repositorio de datos, permitiendo crear pistas de auditoría adicionales a las que puede dejar una aplicación.

La industria salvadoreña, sin embargo, esta llena de aplicaciones hechas a la medida, que utilizan plataformas tecnológicas que no tienen estas opciones de auditoría y muchas veces ni siquiera la seguridad mínima necesaria para garantizar que en caso se realice algún tipo de registro de auditoría, este no sea objeto de manipulación. Para los auditores de sistemas es un escenario difícil. Pero hay que reflexionar más y pensar quienes tienen el verdadero problema de control. Esto es, la Alta Dirección debe evaluar la cantidad de dinero que se realiza en una operación en base a información procesada y almacenada en una plataforma tecnológica deficiente y evaluar si tiene alta dependencia de la misma, si existen riesgos de casos de fraude, de pérdida de información y casos similares que impacten en pérdidas financieras o de imagen de la organización. Después de evaluar estos riesgos, la Alta Dirección necesita recibir un dictamen del Auditor de Sistemas sobre la confiabilidad de los controles del sistema actual, para poder realizar una evaluación de la conveniencia de invertir en la actualización de la plataforma tecnológica, con el simple objetivo de mejorar el control de las operaciones a través de la incorporación de pistas de auditoría acordes a estándares actuales, que permitirán actualizar el funcionamiento de la empresa salvadoreña a un nivel de modernidad adecuado. Cuando menos, la comparación entre riesgos y nivel de control de las plataformas actuales de una organización, pueden llevar a decisiones de la implementación de controles alternativos, de la segregación de responsabilidades y del establecimiento de puntos de control, así como su frecuencia de revisión para lograr minimizar la posibilidad de que se materialicen los riesgos. Siempre hay algo que se puede mejorar y hay que intentarlo, medir el efecto de las decisiones tomadas y volver a evaluar.

Auditando Políticas de TI

En otra ocasión hablamos de la importancia de la creación de las políticas de TI como una herramienta para crear un equipo de dirección que incluya a la Alta Dirección en la toma de decisiones de la gestión de TI. Las políticas, en ese sentido sirven para establecer el marco regulatorio de toda la actividad de TI, soportadas por la Alta Dirección y ejecutadas a través de las operaciones del departamento de TI. Si la ejecución funcionará perfectamente, definitivamente no existiría lugar para la Auditoría de Sistemas. Sin embargo, la función de Auditoría de Sistemas resulta útil para activar la mejora continua de las políticas de TI.

En primer lugar, la revisión de los resultados de la aplicación de políticas puede determinar que hay áreas que no han sido normadas adecuadamente, creando situaciones de riesgo para la información. Es decir, aun cuando se cumplan las políticas existentes, la Auditoría de Sistemas sirve para evaluar si ese cumplimiento es suficiente para mitigar los riesgos existentes. Por ejemplo, si existe una política de asignación de laptops a puesto claves y no existe una política de resguardo de la información que viaja en esas laptops, la verificación de la seguridad de la información que realice una auditoría de sistemas, determinará como hallazgo el peligro que existe de perder información almacenada en las laptops, creando la recomendación de evaluar las opciones para garantizar que la información almacenada en las laptops no se pierda o llegue a manos equivocadas. Es conveniente plantear un segundo escenario sobre este mismo caso. Si existe ya una política de seguridad de la información de los dispositivos móviles y el departamento de TI la ha implementado a través de tecnología que cifra la información y crea los respaldos tan pronto la máquina se conecta a la organización, la Auditoría de Sistemas procederá a verificar el cumplimiento de la política y su mecanismo de implementación a través de la revisión de que todas las máquinas o una muestra de ellas, dependiendo del tamaño de la organización, efectivamente tengan los agentes instalados y no existan excepciones a la ejecución de respaldos. En un caso ideal, todos los equipos estarían protegidos y no habría mayor hallazgo que reportar, pero si se detecta un número mayor a lo que se puede considerar una excepción, que normalmente no pueden ser más de una o dos, la Auditoría de Sistemas procedería a investigar la causa de estas excepciones, para lograr determinar el hallazgo real y crear una recomendación para eliminarlo. Lo importante del ejemplo es que aunque la definición de Políticas de TI es el inicio de un ambiente controlado de operaciones de TI, en la práctica es necesario siempre tener un nivel adicional de validación de que se están implementando las políticas de acuerdo a la intención original y que cumplen con el objetivo para el que se crearon. Si enumeramos las excepciones y omisiones creadas por los departamentos de TI, se encontrará una justificación importante para que una organización cuente con servicios de Auditoría de Sistemas.

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