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COBIT 2019: Midiendo el desempeño del Gobierno de TI

Estamos en agosto de 2019. Hace siete años escribía en este mismo blog sobre el lanzamiento de COBIT 5. Pues bien, el tiempo pasa y la siguiente evolución de este marco de gobierno ya se ha dado. De hecho, fue lanzado en noviembre de 2018, pero recibió el nombre de COBIT 2019. Escribo hasta ahora al respecto, porque creo que si tengo resistencia al cambio en el tema de los marcos de gobierno y normas de gestión de TI en general. Igual me pasó hace siete años, yo la pasaba muy bien con COBIT 4 y no le veía por qué tener una nueva versión. En siete años he tenido la oportunidad de ir asimilando, en las diferentes experiencias de trabajo que he afrontado, la razón por la que este marco de referencia tenía que evolucionar. Como siempre hablando desde la experiencia profesional en El Salvador, no tuve la oportunidad de ver una sola implementación de COBIT 5 en el área. ¡En siete años! Puede ser sorprendente, sin embargo, así es nuestro medio, va evolucionando poco a poco, tanto así que un ciclo de 7 años parece no afectar en el cambio de prácticas de gestión de TI. Sí debo decir que los que ya tenían COBIT 4 siguieron con su implementación y las diferencias no les obligaron a cambiar. Nuevamente, la resistencia al cambio se manifiesta.

Pero profundizando un poco en el porqué de una nueva versión, debo admitir que ha esta versión si le veo mucho sentido y espero que los Gerentes de TI y los responsables de la adopción de Tecnologías de la Información en las empresas también lo entiendan. Me parece que el principal cambio en esta versión radica en hacer énfasis en el desempeño. No es que desde antes no existiera, pero es importante recalcarlo porque muchos Gerentes de TI al momento de pensar en sus procesos de gestión de TI se olvidan de que el diseño es una fase, mientras que la ejecución es el día a día, constituyéndose en la forma de entregar valor a la organización. COBIT 2019 introduce el término COBIT Performance Management (CPM) y es importante porque el desempeño es importante para el logro de objetivos, en primera instancia, y para la mejora continua, en el mediano y largo plazo. El Gobierno y la Gestión de TI no terminan cuando el proyecto de implementación de COBIT termina, ahí recién comienza. Cumplir con métricas mes a mes es importante para garantizar que los procedimientos funcionan, que el alineamiento de TI con el negocio permanece funcionando de la manera adecuada. Aún desde COBIT 4, las mejores implementaciones que he visto han incluido un Cuadro de Mando que permite, de un vistazo, conocer el estado de la Gestión de las Tecnologías de la Información. CPM está soportado por un conjunto de principios muy consistentes con las mejores prácticas observadas a través de los años. Incluso, haciendo énfasis en la autoevaluación, además de la evaluación formal, aspecto que es representativo de un sistema de control interno maduro, muy desarrollado.

En conclusión, sí ha cambiado el contexto en el cual usamos las Tecnologías de la Información en siete años, por lo que tiene sentido que se actualice el marco de gobierno para considerar una mejora en sus características. Por un lado, TI nos puede proporcionar más beneficios, pero hay que gestionarla de manera eficiente, midiendo el desempeño. Pero por otro, las Tecnologías de la Información nos han llevado a escenarios de implementación más complejos, que a la par de las ventajas traen diferentes amenazas que tienen que ser controladas, también con un nivel de desempeño óptimo. Por lo que es importante que los interesados en mejorar el desempeño de la inversión que su empresa ha realizado en las Tecnologías de la Información recurran a COBIT 2019 para buscar la mejor manera de asegurar los beneficios del uso de las Tecnologías de la Información gestionando eficientemente los riesgos y la complejidad.

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